¿Cómo desarrollamos el estudio?
Partimos del predio y del proyecto previsto: su localización, la norma aplicable, la
ocupación propuesta y los requerimientos recibidos. Con esa información se define el
alcance técnico.
La metodología combina revisión normativa, información secundaria verificable,
cartografía, análisis espacial y, cuando el alcance lo requiere, levantamiento de
información en campo. La profundidad de cada componente se ajusta a las condiciones del
predio y a los requisitos de la autoridad.
En oficina se integran los análisis en una zonificación de manejo que identifica áreas
de conservación, restauración, uso condicionado y otras restricciones aplicables.
El cierre es un informe técnico con cartografía y recomendaciones para soportar la
evaluación de la ocupación propuesta. El estudio no reemplaza los análisis específicos
de hidrología, amenaza, geotecnia o suelos cuando estos sean necesarios.